Yo no sé a qué había venido esa morena, pero desde luego a que la tatuara no, al final me la acabé follando allí mismo

Me llegó al local donde trabajo haciendo tatuajes una de esas morenas de culos gordos y cara de guarrillas, y enseguida pensé que esa a hacerse un tatuaje no venía. Pues no me equivoqué. La tía me tuvo un buen rato mareándome sobre si se quería poner uno en la teta, que si mejor en el vientre (cerca del coño), que si quizás mejor en la espalda cerca del culo… Bueno, a mí me estaba poniendo malo solo de señalarme todas las partes de su anatomía que me apetecía mucho ver, la verdad. El caso es que tampoco es que tuviera mucho interés en mis habilidades, ella lo que quería era comerme la polla, y vaya si la dejé, me abrió la bragueta ella misma y me la acabé follando en el local.