¿Toda esa polla me vas a meter? Déjame primero que la pruebe a ver, que te haga unas mamadas a ver si puedo con ella

Bueno, me estaba esperando al salir del baño ahí con todo descaro, la bragueta abierta y una gran polla tiesa y balanceándose suavemente a mi llegada. ¿Todo eso me quieres meter, en serio?, le dije, sonriéndome. Él asintió y me quiso quitar la toalla. Vaya si quería follarme, pero a mí me daba cosa que me hiciera daño, soy muy delicada y me gusta follar despacito, que luego se me irrita el conejo, así que le dije que primero le iba a hacer una de mis mamadas de prueba, a ver si sopesando mejor su verga se me quitaba el vértigo. Y mira, al final esa enorme cola me empezó a gustar y noté un calor húmedo muy agradable por ahí abajo, tanto que después ya no quise que la sacara de dentro de mi coño.