Su novia asiática le hizo un masaje en el sofá la otra noche, pero la cosa acabó con ella encima montando su polla

De sus viajes por Asia se acabó ligando a esta asiática, menuda y sexy, como a él le gustan, y llevaban ya unas semanas saliendo cuando ella se le ofreció para darle uno de esos masajes sensuales por los que pagan muchos tíos. Claro que sí, guapi, le dijo él cuando ella se lo propuso, y la chinita, que estaba muy caliente, se dedicó a darle un masaje entre relajante y excitante; es decir, le relajó algunas tensiones en la espalda, pero la verdad es que lo puso cachondo a él también, así que le dio la vuelta ahí mismo en el sofá y se lo estuvo montando con él hasta hacerle temblar la polla. Pues anda que no tiene energía esta hembra, aficionada a las posturas sexuales más morbosas.