Su madrastra es una madura espectacular de tetas grandes que está desatendida, pero a él le encantaría follársela

Al final su madrastra se dio cuenta de cómo la miraba, el deseo que brillaba en sus ojos y palpitaba en su polla. Una mañana, ella estaba cachonda tomando el sol junto a la piscina, pero su marido no le hacía ni puto caso, así que se fue para casa y pilló a su hijastro mirándole sus tetas grandes, la curva de su bikini. Con el calentón que llevaba esta madurita cachonda, no pasó por alto los deseos de esa versión más joven y viril del tío con el que se había casado, así que se lanzó para su cuello y le hizo confesar que deseaba follársela, le desabrochó la bragueta, le hizo una mamada sensacional y le agarró de la verga para que se la follara hasta que se pusiera el sol. Para cuando despertara su marido, esa ya tenía polla para todo el día.