Se le está quedando un culo magnífico a esta morena deportista, mirad cómo le quedan esas mallas ajustadas, cómo apetece follarla

Este chico no es tonto, va al gimnasio porque se pone las botas mirando los culos de todas las chicas deportistas que van así día sí día también. Y el otro día conoció a una morena que se dio cuenta de que el no paraba de mirarle el culo, y para no hacerlo. Con esas mallas ajustadas y lo en forma que está la pibita se le está quedando un pandero increíble, vamos, que eso que chorrea por el suelo no es sudor, sino sus babas, porque se le está haciendo la boca agua con semejante morenita. Y cuando ella se le acercó para coquetear ya no se lo pensó dos veces, quería follarse a esa hembra, quería ponerla a cuatro patas allí mismo en el gimnasio y penetrarla hasta que gritara de placer.