Pilló a la jovencita masturbándose y ella con una sonrisa y el coño abierto le invitó a entrar entre sus piernas

Había invitado a la jovencita a su casa, le ponía un montón esa morena delgada, ¿cuántos años tendría, 17, tal vez 18? No lo sabía, y la verdad no esperaba encontrársela así en el salón… desnuda, con un coñito casi virginal rasurado al milímetro, y la había pillado tocándose. Y no te creas que la pibita se ruborizó o se escondió, qué va, lo cierto es que llevaba rato queriendo agradecerle su hospitalidad y, literalmente, le invitó a entrar en sus piernas. Imaginaos la situación: entras en tu salón y pillas a una jovencita masturbándose que te invita a meterle la polla, así, sin llamar a la puerta ni nada. Fijaos con qué alegría se enredó esta muchacha entre sus piernas y recibió con ansia sus vigorosos pollazos.