Mi madre no te folla bien, ¿verdad? Ven y déjame que te enseñe mis tetas y que te haga una buena mamada que ya verás

Pues estaba yo en casa meditando con la polla tiesa, mi mujer la verdad es que no me folla bien, aún está un poco tocada por su anterior relación, y yo no sabía cómo explicárselo sin ofenderla. Pero entonces una tarde vino su hija, con esas tetas bien grandes que Dios le ha dado, y con una sonrisita pícara me dijo que sabía lo que me pasaba y que como yo era un buen padre quería hacerme un regalo, enseñarme cómo folla una mujer cuando sabe lo que a un hombre le gusta. Y…, bueno, la situación era incómoda, pero me pilló de sorpresa y sin sujetador se echó sobre mí, ¿qué podía hacer? Menuda mamada me hizo, increíble, me puse tan a cien que echamos el mejor polvo de mi vida, vaya con la hija.