Me llevé a una pibita a un lugar apartado del bosque y se la metí por el culo los dos montados en un tronco acostado

Sería porque íbamos ciegos, sería porque era de noche y no se veía nada allí en mitad del bosque, pero el caso es que al final acabé metiéndosela por el culo. Esta hembra se me había puesto muy caliente en nuestro paseo nocturno después de la juerga en el campamento y acabamos en un lugar apartado para enrollarnos y eso, pero en lugar de ponernos románticos y besarnos a la luz de la luna y todo eso, acabamos acostados sobre un tronco que había acostado en el suelo, y yo encima de ella metiéndosela por el culo como si no fuera a amanecer. Menuda empalmada, y solo veinte pollazos después me di cuenta de que le estaba practicando anal, pero como ella no se quejó en absoluto, pues yo seguí y seguí.