Me follé a una madura de tetas grandes que me puso como una moto, se la metí en todos los rincones de su casa

Como anfitriona es un poco desastrosa. Esta madura me invitó a su casa y cenó un bocadillo con un refresco, y a mí no me ofreció nada en especial. La verdad es que me sentí un poco incómodo, pero a la vez estaba muy cachondo y no podía dejar de mirar sus tetas grandes bajo el conjunto que llevaba. Quería ver ese tremendo melonar suelto, y cuando por fin dejó de cenar y se aproximó a mí comenzó la verdadera diversión. Ahora sí que me enseñó su casa porque quería follarme por toda su casa, y cuando escuché y vi esas tetas suyas desparramadas y bamboleantes me puse como una moto, me la follé cada vez más duro y le dije cuánto la deseaba, cuánto quería volver otro día a su casa.