Me encanta meterme en la ducha con mi novia y enjabonarle las tetas. Con suerte siempre se pone caliente y me la chupa

Siempre que oigo que mi novia se mete en la ducha encuentro alguna excusa para entrar en el cuarto de baño. Me encanta mirar sus tetas grandes y deliciosas a través de la mampara y hacerme el distraído para sorprenderla desnuda y enjabonada. Entonces le digo lo caliente que me pone verla así, que siempre va provocando, y ella entre risas me pide que entre con ella, que quiere frotarme las pelotas y cubrirme de espuma, pero antes me la chupa bien, me la pone más dura para luego follar juntos recubiertos de jabón y del aroma del champú abierto. Aunque algo me dice que pronto la crema del jabón va a ser sustituida por la mía, que va a salir a borbotones.