Estas dos rubias lesbianas tenían ganas de compartir una polla, de sentirla dentro y de recibir luego una lluvia de semen

Estas dos rubias que parecen idénticas en realidad sí que tienen mucho en común, aparte del color de pelo. Ambas son lesbianas, delgadas y sexys, y muy aficionadas a montarse tríos con hombres. No hay cosa que disfruten más que usar a un tío de consolador con piernas y compartir su polla, dejarse follar por ellos y mirar cómo disfruta la compañera cuando le toca el turno. Cuando las dos están bien satisfechas y ven al pobre muchacho ya a punto de reventar de ganas de correrse, se portan bien, la verdad, se juntan las dos como buenas amigas y también comparten su semen. Les encanta que se les corran encima a las dos a la vez, y luego darse un beso de leche recién ordeñada.