Esta jovencita rusa se había puesto una falda de colegiala y me puso a cien, no se la quité mientras la penetraba

Madre mía cómo está la rusa, con ese corte de pelo y esos ojos achinados me pone muchísimo, qué culo tiene y cómo me provoca con esas faldas de colegiala que se pone cuando está en casa. Esa fantasía nos pone a los dos, y me gusta que se la deje puesta mientras la desnudo y dejo sus bonitas tetas al descubierto. Ella se hace la tontita, la joven inocente, me dice no, no, no, que soy virgen, y eso me la pone aún más dura, la estrecho más contra mis brazos y dejo que ella misma se restriegue sobre mí. Su coño joven y húmedo es de todo menos virgen, ya veréis cómo se mueve y qué imponente culo tiene cuando la pongo de espaldas a mí; me encanta sujetarla del pelo y penetrarla una y otra vez…