Esta guarra estaba masturbándose e imaginando que la follaba un buen pollón cuando su fantasía de sexo interracial se hizo real

Estaba muy cachonda, nada más que pensaba en que vendría un tío con una gran polla para follarla, y dio alas a su fantasía de sexo interracial, cuando de pronto esta se hizo real… Apareció en su dormitorio un muchacho de piel tostada y con una verga kilométrica que le acercó a la boca, y ella sin dudarlo le hizo una mamada, qué gusto saborear semejante miembro, se estaba poniendo duro como un tronco, y ella que no podía dejar de tocarse. Ahora más que nunca necesitaba esa enorme polla negra en su coño, que la follara hasta reventarla. Es más, la quería hasta por el culo, que explorara todos sus agujeros y la dejara exhausta a pollazos. Quería sentirla correrse en ella, pero qué cosa más rica…