En el hotel me esperaba uno de los mejores culos que jamás había conocido, se puso un picardías y se me abrió de piernas toda la noche

Creí que me iba a reventar la bragueta, no me cabía la polla en los pantalones cuando me encontré a esta morenaza en el hotel, vestida solo con un picardías de esos que nada más que hacen que realzar sus curvas y ese coño que necesitaba follarme. Ella me sonrió al ver la empalmada que llevaba y me insinuó que me acercara. Se me abrió así de piernas, sin quitarse ni una sola pieza de ese conjunto de lencería sexy que llevaba, y me preparó para una noche de sexo sin fin, no os creáis que ni por un momento se me pasó que solo lo haríamos una vez, uff, cuando tengo ante a mí a tías con culos como el de esta es que me pongo malísimo y mi polla no hace más que levantarse.