Así que en realidad eres bollera y cuando me voy a trabajar te tiras a esta rubia, ¿eh? Vamos a ver cómo podemos arreglarlo

Un día llegué del trabajo antes de tiempo (lo típico de los cornudos) y sorprendí a mi mujer con otra rubia tetona en la cama, y no se estaban haciendo la manicura, qué va, estaban las dos en pelotas comiéndose la almeja. Lógicamente me puse furioso, pero al mismo tiempo la cosa me puso cachondo, y mi mujer le quiso quitar hierro al asunto. Que no soy lesbiana, me aseguró, solo estaba experimentando con una amiga, venga, no te enfades, ¿sabes qué otra cosa quiero experimentar?, ¿y si nos montamos uno de esos tríos como en las películas? Bueno, cómo iba a decirles que no a estas dos rubias tetonas que querían chupármela a dúo. Bien pensado, tenía muchas ganas de follármelas a las dos.