Aquella mañana una joven blanquita y muy cachonda entró en bragas en mi habitación y puso muy dura mi verga negra

Pues sí, estaba yo en mi cuarto descansando a eso de las cuatro de la tarde, cuando de pronto entró una joven blanca, seguramente una amiga de mi hermana, y se me metió en la cama con un top y con las bragas nada más. Imaginaos la cara (y la polla) que se me puso cuando se me subió encima y se me sentó en todo el paquete. Tenía ganas de mi rabo negro, eso estaba claro, a muchas de las amigas de mi hermana les da morbo el sexo interracial, y no es la primera vez que me tiro a una blanca. Así que se me pasó la modorra y me puse como una moto, metiéndole una buena serie de pollazos a esta hembra calentita que me pidió más incluso después de correrse.