A esta morena le encanta mirarme mientras me folla, pero sobre todo le encanta hacerme mamadas antes y después de montarme

Me encanta tenerla encima de mí, observar y gozar de cada curva de su cuerpo, de su espalda tatuada, de esas deliciosas caderas que tiene, deleitarme en su baile sensual cuando monta sobre mi polla y se pone de espaldas a mí, o cuando se da la vuelta y me mira fijamente y sonríe conforme los pezones se le ponen más y más tiesos y su coño se moja con mi polla. La mejor parte, sin duda es cuando entre penetración y penetración se pone a hacerme mamadas y me observa mientras lo hace, vigila cada una de mis reacciones como esperando que de un momento a otro me corra sin avisar, y yo sé que es eso lo que va buscando, que le encanta llevarme al límite.